El entrenador de la Selección reconoció que el triunfo sobre Suiza exigió al máximo a su equipo, valoró el esfuerzo del plantel y remarcó la importancia de volver a instalar a la Argentina entre los cuatro mejores del Mundial. Ahora, la Albiceleste enfrentará a Inglaterra en una semifinal cargada de historia y con un lugar en la final en juego.
La Selección argentina volvió a superar un examen de máxima exigencia y se clasificó a las semifinales del Mundial 2026 tras derrotar 3 a 1 a Suiza en el tiempo suplementario. Finalizado el encuentro, Lionel Scaloni no ocultó el alivio por el resultado y admitió que el conjunto nacional atravesó uno de los partidos más difíciles del certamen, aunque resaltó el carácter de sus dirigidos para resolver una serie que se presentó muy compleja.
El desarrollo del encuentro volvió a poner a prueba la capacidad de reacción del equipo argentino. Después de abrir el marcador con un cabezazo de Alexis Mac Allister, la Albiceleste perdió el control del juego durante varios pasajes y terminó sufriendo el empate de Dan Ndoye en el complemento. Ni siquiera la expulsión del delantero suizo Breel Embolo facilitó demasiado la tarea frente a un rival que se replegó con orden y obligó a estirar la definición hasta el alargue.
La tranquilidad recién llegó cuando Julián Álvarez sacó de su repertorio un remate espectacular que se clavó en un ángulo para poner el 2 a 1. Ya con Suiza lanzada al ataque, Lautaro Martínez aprovechó los espacios y selló el 3 a 1 definitivo que desató el festejo argentino y aseguró el pasaje a las semifinales.
Desde el banco de suplentes también se vivió un momento cargado de emoción. Tras el gol de Álvarez, las cámaras captaron a Scaloni llevándose las manos al rostro mientras intercambiaba unas palabras con Pablo Aimar. Luego del tanto de Lautaro, el entrenador volvió a sentarse en el banco visiblemente conmovido y, casi como un desahogo, pronunció una frase que reflejó la dimensión del logro: «Estamos en semifinales».
En la conferencia posterior al partido, el técnico fue autocrítico y reconoció las dificultades que presentó el conjunto suizo. «La verdad sufrimos mucho para pasar. Sabíamos que es un equipo muy físico y desde esa parte nos pusieron mucha dificultad. Supimos salir de ciertas situaciones. Hoy estuvo de nuestro lado la suerte, porque es la realidad. A ellos les expulsaron uno y a partir de ahí el equipo atacó», analizó.
Más allá de algunos aspectos futbolísticos por corregir, Scaloni puso el foco en la trascendencia de la clasificación y en el recorrido que viene construyendo este plantel. «Tenemos que ser realistas porque hay cosas para mejorar, pero ganando siempre es mejor. Dicho esto, lo que consiguió este equipo es histórico. Más allá de que pudimos jugar mejor, es histórico estar en una semifinal nuevamente», sostuvo.
Con el boleto asegurado entre los cuatro mejores, el próximo desafío será Inglaterra, un rival que inevitablemente remite a algunos de los capítulos más recordados de la historia de los Mundiales. Casi cuatro décadas después de la inolvidable victoria de México 1986, Argentina y el conjunto británico volverán a encontrarse en una instancia decisiva con un lugar en la final como premio.
La Selección argentina llegará a la semifinal con la confianza intacta, aunque también con la certeza de que deberá elevar su nivel para seguir avanzando. Del otro lado estará Inglaterra, pero el conjunto de Scaloni ya demostró a lo largo del torneo que sabe convivir con la presión y encontrar respuestas incluso en los escenarios más adversos. El sueño de defender el título mundial sigue vivo y la próxima estación será uno de los clásicos más grandes de la historia del fútbol.
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