Desde Colombia, Sebastián Villa dejó en claro que su prioridad es jugar en River Plate, pese a su pasado en Boca Juniors. El delantero colombiano de 30 años aseguró este lunes que está dispuesto a convertirse en refuerzo del equipo de Marcelo Gallardo y no dudó en manifestar públicamente su deseo. Sin embargo, su eventual llegada a Núñez abrió una fuerte polémica que excede lo futbolístico y pone en primer plano cuestiones judiciales, éticas y sociales.
“Si Marcelo Gallardo me llama, mañana mismo viajo”, afirmó el atacante en diálogo con el canal de streaming Picado TV, donde se encuentra junto a su familia aguardando definiciones sobre su futuro. Villa viene de consagrarse campeón de la Copa Argentina con Independiente Rivadavia, aunque no inició la pretemporada con el conjunto mendocino.
El ex Boca sostuvo que su etapa en el club de la Ribera ya quedó atrás y que hoy se enfoca exclusivamente en lo profesional. “Soy futbolista y mi trabajo es jugar al fútbol. Sabemos lo que significa River y esperamos que las partes concreten las negociaciones”, expresó. Además, confirmó que ya le transmitió su postura a su representante: “He visto el interés y le dije que sí, que me gustaría jugar en River”.
En cuanto a los números, trascendió que River habría acercado una oferta cercana a los 4 millones de dólares, mientras que Independiente Rivadavia pretendería alrededor de 12 millones por el pase. Más allá de las diferencias económicas, Villa subrayó que su decisión está vinculada a su futuro personal y familiar. “Si se me da esta posibilidad, la voy a aprovechar de la mejor manera”, afirmó.
Según consignó TN, el colombiano también destacó su relación con Juan Fernando Quintero y aseguró que sería un orgullo compartir equipo con él en Núñez. Incluso vinculó una eventual llegada a River con la posibilidad de regresar a la selección colombiana, en un año atravesado por la competencia mundialista. “Si llego a River podría ser citado y pelear un puesto para el Mundial”, concluyó.
El rechazo social y el pasado judicial
Sin embargo, la posibilidad de que Villa vista la camiseta de River genera un amplio rechazo entre socios, hinchas y agrupaciones del club. En esta novela no se discute solo fútbol: pesan con fuerza los antecedentes judiciales del delantero y el debate sobre los valores institucionales.
El periodista Hernán Castillo, habitual analista de la actualidad millonaria, sintetizó ese sentimiento en un mensaje publicado el 29 de diciembre en sus redes sociales:
“Durante todo el caso Villa el mundo River cuestionó y chapeó ‘eso en River nunca pasaría’ para diferenciarse de Boca. Yo no esquivo el bulto. Pero si se llegara a dar la utopía de su arribo, el ‘mirá que distinto somos’ estará pisoteado”. Para muchos hinchas, su postura refleja el clima dominante en Núñez.
“El caso Villa” alude a la condena judicial que recibió el futbolista. El 2 de junio de 2023, el Juzgado N.º 2 de Lomas de Zamora lo condenó por lesiones leves y amenazas contra su expareja Daniela Cortés, en un caso encuadrado como violencia de género. La pena fue de dos años y un mes de prisión en suspenso, lo que le permitió continuar en libertad y seguir jugando.
Durante el proceso, el fiscal Sergio Anauati sostuvo: “Es imprescindible que se valore en esta causa que hubo violencia en todas sus formas hacia la mujer”. En el expediente también se acreditaron amenazas reiteradas.
Tras el fallo, Boca Juniors decidió apartarlo del plantel profesional. Hasta entonces, el club había sido duramente criticado por permitirle seguir jugando mientras avanzaba la causa judicial. Luego de su salida, Villa recaló en Bulgaria y posteriormente en Independiente Rivadavia, donde fue una de las figuras del equipo campeón de la Copa Argentina, con eliminación de River incluida.
Además, el delantero fue denunciado en 2021 por abuso sexual por otra expareja. En ese caso fue absuelto, luego de que la denunciante decidiera no declarar en el juicio oral tras alcanzar un acuerdo con su defensa.
Fútbol, prestigio y límites
La posible llegada de Sebastián Villa expone una tensión profunda entre el prestigio deportivo y las demandas sociales de integridad y responsabilidad institucional. El rechazo expresado por hinchas y agrupaciones marca un límite claro para muchos en el mundo River, donde consideran que hay valores que pesan más que cualquier aporte futbolístico.
En un ámbito donde la pasión suele justificarlo todo, este caso reabre un debate incómodo pero central: qué está dispuesto a tolerar el fútbol y qué no, incluso cuando hay goles en juego.
También te puede interesar
-
Tras hacer historia en el Dakar, Benavides será recibido por Javier Milei
-
La Selección argentina suspendió dos amistosos previos al Mundial 2026
-
Empate sin goles entre River y Rosario Central en un partido de ida y vuelta
-
De villano de Marvel a Bostero: el Duende Verde apareció en La Bombonera
-
Carlos Alcaraz hizo historia en Melbourne y conquistó los cuatro Grand Slam
