Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), eligió la Costa Atlántica para transitar el verano. Su presencia en Mar del Plata, particularmente en el Balneario 12 de Punta Mogotes, no pasa desapercibida y contrasta con el escenario judicial que rodea actualmente a su gestión al frente del fútbol argentino.
En diálogo informal con la prensa y turistas que se acercan a saludarlo, Tapia se refirió a las denuncias que lo involucran y buscó bajarle el tono a la situación. “¿Cómo lo llevo? Tranquilo, no estoy imputado, nada”, sostuvo, marcando una distancia entre su día a día y las acusaciones que se investigan en los tribunales.
El titular de la AFA planteó además que existen dos miradas distintas sobre su figura: la judicial y la social. En las playas marplatenses, esa diferencia se vuelve visible. Tapia se mueve rodeado de veraneantes que lo reconocen, lo celebran y lo tratan como una figura popular, en un clima de cercanía que, según él, poco tiene que ver con la imagen que se proyecta desde algunos sectores mediáticos.
En ese marco, relativiza las causas por presuntas irregularidades en la administración de fondos de la AFA. Si bien su nombre aparece vinculado a una investigación por una supuesta retención indebida de tributos por unos 19.000 millones de pesos, Tapia insiste en que vive el proceso con tranquilidad y que no se siente afectado por lo que define como “lo mediático”.
Su principal argumento de defensa pública se apoya en lo que percibe en la calle: asegura no recibir reproches ni cuestionamientos directos por parte de la gente, un respaldo informal que contrasta con el avance de los expedientes judiciales.
Tapia es un habitué del parador de Punta Mogotes, un espacio de perfil familiar y fuerte impronta futbolera, que en otros veranos supo reunir a jugadores en actividad y que hoy congrega a exfutbolistas y dirigentes del ambiente. Durante su estadía mantiene una rutina previsible: almuerzos con allegados, tardes de descanso en la carpa entre juegos de cartas y encuentros informales.
En paralelo al relax, la AFA también dice presente. En el lugar funciona un estudio de streaming desde donde se emiten contenidos de AFA Play, la plataforma oficial de la Liga Profesional, una señal de que, incluso en vacaciones, la gestión y la exposición pública continúan acompañando al hombre fuerte del fútbol argentino.
