Las alarmas se encendieron este miércoles en el Senado luego de que la presidenta del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, reconociera diferencias con el Gobierno nacional y defendiera su decisión de apartarse de la postura oficial en un tema clave para la Casa Rosada.
La senadora sorprendió al ejercer una “objeción de conciencia” para rechazar el pedido del Poder Ejecutivo de retirar el pliego de María Verónica Michelli, candidata a jueza propuesta originalmente por el propio Gobierno y cuyo nombramiento ya había sido avalado por la Comisión de Acuerdos.
La decisión alimentó especulaciones sobre una posible interna dentro del oficialismo, aunque Bullrich intentó bajar la tensión y negó cualquier ruptura con el presidente Javier Milei.
“De ninguna manera hay una fractura”, afirmó al ingresar a la Cámara alta, en medio de las preguntas de la prensa sobre las crecientes versiones de desacuerdos dentro del espacio libertario.
Sin embargo, la legisladora reconoció que existen diferencias y dejó una frase que resonó con fuerza en los pasillos del Congreso: “Las divergencias son parte de la vida política”.
El episodio generó revuelo porque expuso públicamente una discrepancia entre una de las principales figuras parlamentarias del oficialismo y una decisión impulsada por el propio Ejecutivo.
Lejos de retroceder, Bullrich defendió su postura y sostuvo que el Gobierno sigue adelante con una profunda transformación del sistema judicial. “Este es el primer Gobierno que toma la decisión de no dejar a la Justicia como está ahora”, remarcó.
La senadora también rechazó las críticas sobre una supuesta improvisación política en el manejo de los pliegos judiciales y atribuyó las dificultades a la magnitud de los cambios impulsados por la administración Milei.
“En la masividad puede haber habido algún problema”, admitió, aunque aclaró que el Presidente conoce perfectamente su posición.
Mientras tanto, puertas adentro de La Libertad Avanza, la polémica reavivó las versiones sobre debates internos en temas sensibles. No obstante, Bullrich insistió en que el bloque permanece unido y comprometido con la agenda oficial.
“El Gobierno necesita proyectos y nosotros vamos a seguir trabajando uno por uno”, aseguró, anticipando además una sesión clave para este jueves.
Aunque desde el oficialismo buscan mostrar cohesión, el episodio dejó una imagen poco habitual: una figura central de La Libertad Avanza marcando distancia de una decisión del Ejecutivo y obligando al espacio a salir a aclarar que no existe ninguna crisis interna.
La pregunta que quedó flotando en el Senado fue inevitable: ¿se trató de una diferencia aislada o del primer síntoma de tensiones más profundas dentro del universo libertario?
También te puede interesar
-
Flavia Royón tendrá un rol clave en el debate de la nueva Ley de Biocombustibles
-
La declaración jurada de Adorni ya tiene fecha: llegará cuando todos estén mirando el Mundial
-
La expropiación de Enjasa durante la gestión Urtubey le costará USD 45 millones a Salta
-
La Justicia evalúa citar a indagatoria a Manuel Adorni por presunto enriquecimiento ilícito
-
José Luis Gambetta asumió la intervención del PJ salteño y anunció elecciones internas
