El pollo a la mostaza es un plato de origen francés que se destaca por su sabor intenso y su textura cremosa. Su combinación de mostaza y crema lo convierte en una preparación ideal para una comida casera rápida pero con un resultado sofisticado, sin necesidad de técnicas complejas.
Este clásico de la cocina francesa ha ganado popularidad en todo el mundo gracias a su versatilidad. Puede prepararse con mostaza de Dijon, hierbas aromáticas o incluso vino blanco, y se adapta muy bien a acompañamientos como arroz, puré de papas o verduras salteadas.
La receta requiere aproximadamente 10 minutos de preparación y 35 minutos de cocción, utilizando ingredientes simples como pollo, cebolla, ajo, mostaza, crema de leche y caldo.
Ingredientes principales (4 porciones)
4 pechugas de pollo (o patamuslos), 2 cucharadas de mostaza de Dijon, 200 ml de crema de leche, 1 cebolla picada, 2 dientes de ajo, 100 ml de caldo de pollo, 1 cucharada de aceite de oliva, sal, pimienta negra y perejil fresco opcional.
Paso a paso del pollo a la mostaza
1- Primero, trozar el pollo y dorar las piezas en una sartén caliente con aceite de oliva hasta que queden bien selladas.
2- Una vez doradas, sumar la cebolla y el ajo en láminas. Condimentar con sal, pimienta, hierbas y tomillo.
3- Luego, desglasar con vino blanco y dejar evaporar el alcohol para concentrar los sabores.
4- Disolver la mostaza en un poco de caldo de pollo y agregarla a la preparación. Integrar bien.
5- Incorporar el resto del caldo (sin excederse, solo lo necesario para la cocción), tapar y cocinar a fuego medio durante unos 25 minutos.
6- OPCIONAL: Al final de la cocción, sumar dos cucharadas de miel para lograr un leve toque caramelizado. Finalizar con perejil fresco picado.
Presentación, conservación y valor nutricional
El pollo a la mostaza se puede acompañar con arroz, puré o verduras salteadas, logrando un plato completo y equilibrado.
La receta rinde aproximadamente 4 porciones y puede conservarse en la heladera hasta 3 días en un recipiente hermético. Para recalentarlo, se recomienda hacerlo a fuego bajo o en microondas evitando el exceso de calor para no secar la carne.
Cada porción aporta en promedio 350 calorías, 32 g de proteínas, 20 g de grasas, 6 g de carbohidratos y 2 g de azúcares, convirtiéndolo en una opción nutritiva y balanceada dentro de una comida principal.
También te puede interesar
-
Sopa de verduras casera: receta tradicional, nutritiva y paso a paso
-
Una receta fácil y gourmet: merluza al roquefort con papas rústicas
-
Rosca de Pascua casera: la receta tradicional para celebrar en familia
-
Cómo preparar humita al plato: receta fácil, cremosa y lista en menos de 40 minutos
-
Pan de queso a la sartén: la receta rápida y económica para un desayuno o merienda casera
