Entró en vigencia la nueva actualización de las bandas de flotación del dólar, mediante la cual el Banco Central de la República Argentina (BCRA) modificó el esquema cambiario que estaba vigente desde abril de 2025. El nuevo sistema combina un ajuste atado a la inflación pasada con un programa progresivo de acumulación de reservas, y redefine los valores mínimos y máximos entre los cuales el tipo de cambio puede fluctuar sin intervención oficial.
Durante enero, las bandas se ajustarán un 2,5%, en línea con el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de noviembre. Con esta actualización, el techo de la banda pasará de $1526,09 a $1564, mientras que el piso se moverá al mismo ritmo. En febrero, los límites volverán a modificarse de acuerdo con la inflación de diciembre, cuyo dato será difundido por el Indec el martes 13 de enero.
El nuevo mecanismo amplía el rango de flotación respecto del esquema anterior, que hasta fines de diciembre contemplaba un ajuste mensual del 1%. A partir de ahora, tanto el piso como el techo de la banda se moverán de manera diaria, acumulando a lo largo del mes el ajuste correspondiente al último dato de inflación disponible, con un rezago de dos meses.
En paralelo, el BCRA puso en marcha un programa de acumulación gradual de reservas, enmarcado en la estrategia de remonetización de la economía anticipada por el Gobierno. Según lo informado, la autoridad monetaria comprará hasta el 5% del volumen diario operado en el mercado de cambios, siempre que el Tesoro pueda cumplir con sus compromisos de deuda sin asistencia del Banco Central.
En la antesala del debut del nuevo esquema, operadores del mercado detectaron ventas de dólares por parte del Tesoro para evitar que el tipo de cambio mayorista se ubicara muy por encima de los $1450. El último día hábil de 2025, el dólar cerró en $1455, por debajo del techo de $1526,09 que regía hasta ese momento.
La economista Marina Dal Poggetto sostuvo que “la recalibración de la pendiente del techo de la banda reduce el riesgo de tener que defenderla partiendo de reservas netas negativas”, aunque advirtió que el cambio “reconfigura la ganancia esperada de hacer carry trade, exigiendo una mayor tasa en pesos”. Además, remarcó que el nuevo esquema “permite que el techo no se atrase con la inflación y habilita la acumulación de reservas”.
Por su parte, Eduardo Fracchia explicó que “el frente monetario-cambiario se ha modificado parcialmente con la decisión de indexar la banda superior con la inflación registrada dos meses antes” y señaló que el objetivo del Gobierno es reducir la volatilidad del tipo de cambio. No obstante, advirtió que el compromiso de compra anual de hasta 10.000 millones de dólares “resulta inconsistente con la compra diaria estimada”.
Con este nuevo esquema, el Gobierno busca dar mayor previsibilidad al mercado cambiario, evitar atrasos en el tipo de cambio y fortalecer las reservas, en un contexto de transición hacia un sistema de mayor estabilidad macroeconómica.
