La histórica empresa argentina Fate anunció el cierre definitivo de su actividad como fabricante de neumáticos, poniendo fin a más de 80 años de trayectoria industrial. La decisión implica el despido de la totalidad de sus 920 empleados, la liquidación del negocio y la clausura de su planta ubicada en la localidad de Virreyes, en el partido bonaerense de San Fernando.
La compañía, propiedad de la familia Madanes Quintanilla, aclaró que no se trata de un concurso de acreedores ni de un proceso preventivo, sino de un cierre total con pago de indemnizaciones y cancelación de obligaciones con trabajadores, proveedores y entidades financieras.
Un cierre en medio de la crisis industrial
Fuentes cercanas señalaron que la empresa arrastraba pérdidas desde hace décadas y que el escenario se agravó por el aumento de las importaciones, especialmente de neumáticos provenientes de Asia, que afectaron la competitividad del sector local.
“Es un cierre definitivo y se le paga a todo el mundo lo que corresponde. Se liquida todo y se baja la persiana”, indicaron allegados a la firma.
En un breve comunicado, el directorio explicó que “los cambios en las condiciones de mercado” obligan a encarar los desafíos desde un enfoque diferente, aunque destacó la vocación industrial, la inversión tecnológica y el compromiso con la calidad que caracterizaron a la empresa durante su historia.
La posición de Javier Madanes Quintanilla
El presidente de la compañía, Javier Madanes Quintanilla —también titular de Aluar— no realizó declaraciones públicas en el comunicado, aunque trascendió que vive la jornada como “un día de luto”.
Según rankings empresariales recientes, el empresario figura entre las mayores fortunas del país.
Factores que afectaron la actividad
La empresa ya había advertido en años recientes sobre la pérdida de competitividad exportadora y enumerado factores que impactaban en sus costos, como la carga impositiva, restricciones cambiarias, costos laborales, conflictos gremiales e infraestructura deficiente.
El sector del neumático atravesó además fuertes tensiones sindicales, en particular con el SUTNA, que en 2022 protagonizó un prolongado conflicto que paralizó la producción en las principales fabricantes del país, entre ellas Pirelli y Bridgestone.
Un predio industrial de gran escala
La planta de San Fernando ocupa un predio de unas 40 hectáreas, con instalaciones superiores a los 150.000 metros cuadrados y capacidad para producir más de cinco millones de neumáticos por año. Aún no se definió el destino de ese complejo industrial.
Contexto político y económico
En los últimos años, la situación del sector también generó cruces entre empresarios, sindicatos y funcionarios. Durante una visita a la planta en 2025, la vicepresidenta Victoria Villarruel protagonizó un momento tenso con dirigentes gremiales, en un contexto de debate por la apertura de importaciones.
El cierre de Fate se produce en medio de un escenario desafiante para la industria nacional, marcado por cambios en las reglas de comercio, presión competitiva externa y transformación del mercado.
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