La relación diplomática entre Argentina y Brasil sumó un nuevo capítulo de tensión luego de que el Gobierno brasileño decidiera llamar a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, en respuesta a las declaraciones del presidente Javier Milei contra su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, durante un acto político realizado en San Pablo.
La decisión fue adoptada por la administración de Lula al considerar como una «afrenta» los dichos del mandatario argentino, quien calificó al presidente brasileño de «ladrón» y «basura socialista» mientras participaba de un evento en respaldo a Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal para las elecciones presidenciales de Brasil previstas para el 4 de octubre.
De acuerdo con información publicada por Clarín, la medida fue resuelta por el canciller brasileño Mauro Vieira tras regresar de una gira oficial por Asia. En Brasilia sostienen que no existen antecedentes recientes de un episodio similar entre ambos países desde el retorno de la democracia.
Fuentes del Gobierno brasileño consultadas por el medio argentino afirmaron que Milei «no tiene idea de lo que es ser presidente y no tiene códigos», al considerar que durante una visita de carácter privado terminó agravando las relaciones con las principales instituciones del país vecino.
Las críticas oficiales también alcanzaron los cuestionamientos del mandatario argentino contra el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes, a quien Milei llamó «basura calva» por impedir que visitara al expresidente Jair Bolsonaro, quien cumple prisión domiciliaria tras ser condenado por liderar un intento de golpe de Estado ocurrido en enero de 2023.
Las expresiones de Milei motivaron además el rechazo del presidente del Supremo Tribunal Federal de Brasil, Luiz Edson Fachin, profundizando el malestar institucional en el país vecino.
Desde la Cancillería brasileña también marcaron diferencias con el viaje que realizó Lula en 2025 para visitar a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, al señalar que aquella actividad fue considerada estrictamente privada y que el Gobierno brasileño mantuvo distancia institucional.
Hasta el momento, el Gobierno argentino no emitió una respuesta oficial sobre la decisión de Brasil de convocar a consultas a su embajador, en una medida que refleja el creciente deterioro del vínculo bilateral entre ambos países.
También te puede interesar
-
«Que muestre las gestiones»: cuestionaron a Orozco por atribuirse avances de la Ruta 51
-
La Justicia detectó inconsistencias patrimoniales en la investigación contra Manuel Adorni
-
Sergio Camacho aseguró que Sáenz gobierna para Salta y no para ningún espacio político nacional
-
Villarruel expresó su apoyo a los docentes en medio del conflicto por la educación universitaria
-
La Justicia le puso un freno a Adorni: no podrá salir del país sin autorización previa

Seguinos