Con la llegada de la primavera, muchas personas experimentan fatiga, desgano, alteraciones del ánimo y desmotivación. Este fenómeno, conocido como astenia primaveral, es un síndrome funcional y autolimitado que aparece durante los cambios de estación, tanto en otoño como en primavera. No se trata de una enfermedad, sino de una respuesta natural del cuerpo ante la transición climática.
Según explica la Dra. Stella Maris Cuevas, médica otorrinolaringóloga y alergista, los cambios de temperatura, la mayor exposición a la luz solar, la humedad y la extensión de los días afectan el reloj biológico. Además, el aumento de actividades sociales, ruidos y estímulos sensoriales intensifica la sensación de cansancio.
Entre los síntomas más frecuentes se encuentran:
- Sensación de fatiga y falta de energía.
- Desgano físico e intelectual.
- Alteraciones del estado de ánimo e inestabilidad emocional.
- Disminución de la atención y cefaleas tensionales.
- Aletargamiento y desmotivación.
Estos cambios se deben a ajustes fisiológicos en hormonas y neurotransmisores como la melatonina, el cortisol, la serotonina, dopamina y endorfinas, que regulan el sueño, la vitalidad y el ánimo. También influye la exposición al sol, que aumenta la vitamina D.
La astenia primaveral afecta aproximadamente al 50% de la población mundial, predominando en mujeres de entre 30 y 60 años, y suele durar unas semanas. No debe confundirse con patologías como hipotiroidismo, diabetes, síndrome de fatiga crónica o efectos secundarios de medicamentos.
Recomendaciones para mitigar sus efectos
- Mantener una rutina de sueño regular.
- Realizar ejercicios físicos moderados, como caminatas o bicicleta.
- Exponerse al sol de manera ligera y con precauciones.
- Seguir una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras y proteínas.
- Mantener hidratación adecuada (2 a 3 litros de agua diarios).
- Evitar comidas copiosas, picantes, excesos de azúcar, cafeína y tabaquismo.
Se recomienda consultar al médico si la fatiga persiste más de 3 o 4 semanas o si aparecen síntomas más graves como tristeza profunda, apatía marcada o alteraciones físicas importantes.
También te puede interesar
-
Un circuito de US$100 millones fuera del cepo cambiario pone en foco a la dirigencia de la AFA
-
¿Trabajás o no? Finde largo desigual: quiénes descansan este lunes 23
-
Buscan evitar que monotributistas queden sin cobertura médica
-
El consumo de carne vacuna cayó al nivel más bajo en más de 20 años en Argentina
-
Dura advertencia de Irán a Milei: “Argentina cruzó una línea roja”
